Mensualmente, y fruto de la colaboración con el Centro de Predicciones Económicas (CEPREDE), vinculado a la Universidad Autónoma de Madrid, ofrecemos un panel de indicadores a través del cual desgranamos las tendencias principales de actividad y empleo en el sector de los servicios digitales. Nuestros indicadores están basados en datos oficiales ofrecidos por el INE (para España) y la Comisión Europea (Indicadores de Clima empresarial a escala UE 28).

Crecimiento del 5,4% en 2025

Tras un primer semestre de 2025 plano, en el que la cifra de negocio de las empresas de servicios digitales (sector 62 de la CNAE) apenas creció un 1%, la recuperación de la segunda parte del año ha dejado el crecimiento promedio de 2025 en el 5,4%, despejando con ello los temores a un final de ciclo en uno de los sectores más dinámicos de la economía nacional en los últimos tiempos.

El sector sigue estando por encima de la media del gran sector de servicios, que creció un 4,8% en 2025.

A pesar de ello, la tendencia de desaceleración es evidente. Los síntomas de enfriamiento obedecen a un contexto complejo que acompañará a 2026, con alta probabilidad.

Las turbulencias geopolíticas pueden penalizar el consumo y la inversión, afectando a los planes de las compañías en lo que afecta a sus inversiones en transformación digital.

Creación de empleo

Como hemos venido constatando en nuestra serie mensual del TIC Monitor, la creación de empleo también se ha visto afectada por esta coyuntura. Nuestros análisis, en esta faceta, parten de varias fuentes, desde los indicadores de actividad del sector servicios (INE) para la evolución de los índices de ocupación; la Seguridad Social, con datos de afiliados; y las encuestas de empleo y ocupados del INE (Encuesta estructural anual de servicios y la Encuesta de Población Activa).

La encuesta estructural del INE llega hasta 2023 y sitúa el personal empleado en 428.202 personas, cifra que reflejamos en el gráfico y que proyectamos a 2025 con la ayuda de los indicadores más recientes, alcanzado los 451.488 ocupados.

La EPA, más reciente y disponible trimestralmente, cifra en 542.6 miles de personas el número promedio anual de empleados en el sector de servicios digitales para 2025, un incremento del 18,5% en dos años (desde 2023). Se trata de un sector relevante y en crecimiento. En esta horquilla se sitúan los datos de la Seguridad Social, que se computan mensualmente, alcanzando los 522.081 afiliados a diciembre de 2025 y, en media anual, los 492.736.

 

En resumen, en el ámbito de los servicios digitales trabajan casi medio millón de personas, con un incremento de 24.691 afiliados nuevos en 2025. En términos absolutos, aporta el 2,5% del capital humano de España, y es uno de los diez mayores sectores por número de afiliados.

Dicho esto, el ritmo de creación de empleo confirma una tendencia de desaceleración constante, desde crecimientos de doble dígito en 2022 a una tasa que ha ido enfriándose: un +7,1% en 2023, un +3,3% en 2024 y un crecimiento promedio del +2,1% en 2025.

Mucho se ha comentado sobre el agotamiento de la exuberante capacidad de absorber talento por parte del sector. Aunque las cifras parecen avalar este argumento, esto presenta sus matices y merece una explicación. Para empezar, es importante no perder de vista la honda influencia del contexto económico. Los servicios digitales se desenvuelven en plena interrelación con la estructura económica y resulta imposible abstraerlos del clima general, expresado al inicio de este reporte. Si las expectativas se perjudican, las decisiones de inversión se dilatan.

Una segunda observación afecta a la naturaleza del empleo creado, o dejado de crear, en el sector de los servicios digitales. El (indudable) enfriamiento se ha querido asociar a la decadencia en la contratación de perfiles técnicos. Aceptando que los avances en la Inteligencia Artificial han tenido impacto en los perfiles técnicos, ocasionando una menor presión en la contratación de juniors, no es menos cierto que los avances en la productividad han liberado también tareas de orden administrativo, y muchos ajustes de las empresas del sector han recaído, justamente, en estos otros estratos.

Por último, volviendo al talento digital técnico, no debe olvidarse que cada vez hay más especialistas digitales (en terminología de la Comisión Europea) en sectores “cliente”, diferentes del propiamente adscrito a los servicios digitales. Con ello, la contratación de estas posiciones puede verse en sectores diferentes al que ocupa nuestro análisis.

 

El crecimiento en el empleo del sector de servicios digitales es notablemente superior al promedio del conjunto de los servicios (+1,3%).

Seguimos hablando, en definitiva, de un espacio de actividad que apuesta por el capital humano y que no reduce fácilmente personal en tiempos de volatilidad.

La elevada competitividad y la constante innovación requiere mantener los resorte listos para eventuales acelerones del mercado: la demanda es exigente e impaciente.

Además, la incorporación del talento adecuado se ha demostrado tarea complicada y no inmediata.

Facturación por empleado

Como proxy de productividad del capital humano, también se ha visto impulsada en la recta de final de año. Aupada por el extraordinario cierre de noviembre, se ha pasado de un crecimiento anual del 2,1% al 2,9%.

En términos evolutivos, se aprecia también aquí un enfriamiento en el ritmo de expansión. La productividad por empleado crece, y lo hace de forma apreciable, aunque menos que en años anteriores. Las razones hay que buscarlas en una creación de empleo que ha caído menos de lo que lo ha hecho el volumen de negocio. La enorme competencia de un sector que ha visto aumentar notablemente el número de compañías y se ha visto forzada a ajustar márgenes, ha derivado en esta situación.

 

En materia de precios, los recientes datos del cuarto trimestre de 2025, publicados en el índice de precios del sector servicios (IPS) del INE, son un reflejo más de la competitividad característica de un sector enormemente dinámico.

El IPS – índice de precios de los servicios del INE – analiza trimestralmente 8.500 precios, con un tamaño muestral de alrededor de 1.400 empresas y para unos 151 productos. Se aplican criterios homogéneos y se utilizan los precios de los servicios más representativos, se consideran tanto los servicios prestados al mercado interior como al exterior.

Sin que los servicios digitales compartan esta trayectoria, la evolución de sus precios es significativamente mejor que el promedio de los servicios, que termina el año 2025 con un incremento del 2,5%; o de otros paradigmáticos como el almacenamiento (2%), los servicios de publicidad (3,5%), los servicios de alojamiento (5,1%) o el transporte aéreo de pasajeros (5,7%).

En su conjunto, los precios del sector de servicios digitales, como promedio general, están fluctuando entre el 1,2% – 1,3% en los últimos dos años. En general, el ámbito TIC ha venido siendo un dique de contención de la inflación, con una evolución incluso deflacionaria en los equipos tecnológicos (el hardware), sometidos a una incesante mejora en prestaciones con costes de producción más ajustados, lo que reduce a la vez el precio de los bienes sustituidos, en una secuencia continua. Las categorías de equipos de telefonía, y equipos audiovisuales, fotográficos y de procesamiento de información del IPC del INE así lo confirman.